Suman 19 renuncias en el INE tras escándalo de corrupción; aún permanecen funcionarios cercanos a Taddei

El Instituto Nacional Electoral continúa con la revisión de su estructura administrativa tras la salida de Guadalupe Taddei de la presidencia. Las dimisiones alcanzaron a 19 funcionarios vinculados con su gestión, mientras otros colaboradores cercanos permanecen en puestos estratégicos
Ciudad de México. El Instituto Nacional Electoral (INE) acumuló 19 renuncias de funcionarios vinculados con la gestión de Guadalupe Taddei, en medio del escándalo por presuntas irregularidades y actos de corrupción que sacudieron al organismo electoral. A dos semanas de que comenzaron las controversias, la reestructuración interna continúa y todavía permanecen colaboradores cercanos a la exconsejera presidenta.
Las salidas se aceleraron después de que Taddei anunció su renuncia a la presidencia del instituto, el pasado 25 de octubre. Desde entonces, el Consejo General inició una revisión de los nombramientos realizados durante su administración, particularmente en las direcciones ejecutivas, unidades técnicas y áreas de confianza.
Entre las renuncias más recientes se encuentran las de Juan Manuel Vázquez, quien encabezó la Dirección Ejecutiva de Asuntos Jurídicos; Pablo Chirinos, exdirector de Vinculación con los Organismos Públicos Locales Electorales; Sergio Uzeta Murcio, excoordinador de Comunicación Social, y Jorge Egrén Moreno Troncoso, quien estuvo al frente de la Dirección Ejecutiva del Servicio Profesional Electoral Nacional.
Los movimientos se sumaron a las 15 salidas que ya se habían registrado, entre ellas las de Carlos Daniel Luna Rosas, exjefe de la Oficina de Presidencia; Iliana Araceli Hernández, excoordinadora de Igualdad de Género; José Alberto Pérez de Achar, extitular de Servicios de Informática, y Mario Alfonso Burciaga Esparza, quien encabezó la Dirección de Recursos Materiales.
La revisión también alcanza a funcionarios que continúan en sus cargos, pese a su cercanía con Taddei. Entre ellos se encuentra el secretario ejecutivo del INE, Roberto Félix López, cuya permanencia forma parte de la evaluación que realiza el Consejo General sobre la estructura administrativa del organismo. Las consejerías buscan determinar si los nombramientos se realizaron con los consensos necesarios y si existen elementos que ameriten revisar sus responsabilidades.
El proceso ocurre después de los señalamientos sobre presuntas irregularidades en contrataciones, conflictos de interés y vínculos entre integrantes del instituto y el empresario José Alfredo Hernández Casillas, proveedor de materiales electorales. La revisión de los nombramientos y las posibles responsabilidades administrativas o penales continúa, sin que las renuncias representen por sí mismas una resolución sobre los señalamientos.




